En el corazón de los viñedos, Barbe Nicole Clicquot Ponsardin revolucionó el champán, inscribiendo su nombre en la historia como un símbolo de innovación y excelencia.
¿Cuál es la historia de esta mujer visionaria?
En 1777, la historia de Barbe Nicole Clicquot Ponsardin comenzó en Reims, cuando la hija de un fabricante textil decidió desafiar las normas de su época. Tras la muerte de su esposo, tomó las riendas de la empresa familiar de champán sólo a los 27 años, revelándose como una empresaria notable.
Su perseverancia y su espíritu innovador convirtieron su nombre en un símbolo de éxito femenino vanguardista. La «Gran Dama de la Champagne«, un título merecido, atestigua su impacto indeleble en el ámbito de la viticultura.
Gracias a su visión vanguardista, la señora Clicquot sentó las bases de un imperio que perdura hoy en día.
El legado de la señora Clicquot está marcado por innovaciones que transformaron la industria del champán. Ella produjo el primer champán millésimé, aportando una dimensión única a cada cuvée.
Su espíritu inventivo la llevó a concebir la mesa de remuage, permitiendo clarificar el vino de manera eficaz. Abandonando los métodos tradicionales, ella también creó el primer champán rosé de ensamblaje, ofreciendo un producto de una calidad y de una complejidad gustativa sin precedentes.



