En el mundo del vino, donde cada vendimia es un equilibrio frágil entre la naturaleza y la visión humana, la « sostenibilidad » no puede ser una palabra vacía o, peor aún, un concepto que remita a una tendencia. Para el Grupo Zonin1821, no es casualidad, es desde hace mucho un factor estructural, inscrito en la identidad de una empresa que vive de la tierra, de la viña y de la comunidad desde hace más de dos siglos. El nuevo Informe de Desarrollo Sostenible, publicado en 2025 junto con los informes dedicados de Castello di Albola y Rocca di Montemassi, ambos conformes a la norma Equalitas, narra un recorrido ya maduro, que no se limita al reporting, sino que se convierte en una parte integral del modelo económico y de la cultura interna de la empresa.
Visión y protección de los territorios para generar valor: la sostenibilidad según el Grupo Zonin1821
« Nuestro sector es de los primeros en haber entendido que proteger los suelos, el agua y los ecosistemas, es proteger el futuro productivo de nuestras fincas », observa Domenico Zonin, presidente del Grupo Zonin1821. Una convicción que encuentra una confirmación concreta en los números y las estrategias.
Dos dominios del Grupo Zonin1821 ya son completamente biológicos, mientras que prácticas como el abono verde, el enarenado, el riego de precisión con sistemas como Vintel, la gestión sostenible de insectos afectados por confusión sexual y estanques de agua artificiales forman ya parte integral del trabajo de campo en todas las zonas de la gran mosaico corporativa, desde Gambellara hasta Friuli, desde la Toscana hasta Sicilia, pasando por Piamonte, Lombardía y Apulia.

« Il ne s’agit pas d’initiatives isolées – añade Domenico Zonin – mais d’une approche cohérente et transversale, qui implique les agronomes, les techniciens, les œnologues et toute la chaîne de valeur ». El informe de desarrollo sostenible ha permitido a la empresa definir objetivos claros y medir los avances y los problemas críticos. Lo central, en ese sentido, es el análisis de doble materialidad introducido en la edición 2024: un paso que impuso una visión más amplia, capaz de evaluar a la vez el impacto del grupo en el medio ambiente y la sociedad, y los efectos del cambio climático sobre la producción, sobre la calidad de las uvas y sobre el modelo económico.
« La sostenibilidad no es un objetivo estático, sino un camino evolutivo que requiere un compromiso continuo », señala Zonin.
A partir de este análisis, el Grupo Zonin1821 ha desarrollado una evaluación de riesgos relacionados con el cambio climático que implica a todas las áreas, en Italia y en el extranjero. Sequías, olas de calor, variaciones bruscas de temperatura y fenómenos meteorológicos extremos son hoy variables a las que todo viticultor debe hacer frente con herramientas adecuadas. A ello se suman los riesgos de transición tales como las nuevas regulaciones, las presiones del mercado, el aumento de los costos de la energía y los cambios en las preferencias de los consumidores. La empresa ha traducido esta complejidad en estrategias de mitigación y adaptación: desde la reducción de emisiones hasta la gestión cada vez más avanzada de los recursos hídricos, de la eficiencia energética a las prácticas agronómicas resilientes.


El resultado es un proceso dinámico, actualizado anualmente, integrado en un sistema de gestión de riesgos que hoy en día incorpora plenamente los parámetros ESG. La alineación con las directrices europeas – desde CSRD hasta ESRS – ha impuesto un salto cualitativo en la gobernanza y la gestión de datos. « Hoy en día, los indicadores ESG forman parte de nuestras decisiones estratégicas: desde inversiones en la cadena de suministro, la gestión inmobiliaria hasta los mercados internacionales », señala Zonin. El objetivo no es solo cumplir con la normativa, sino fortalecer la resiliencia del grupo en un contexto ambiental, económico y geopolítico cada vez más volátil.
La vocación internacional del Grupo Zonin1821 – con más del 80% del volumen de negocio realizado en el extranjero y una presencia comercial en más de 130 países – requiere un equilibrio constante entre expansión y eficiencia. Por ello se opta por trabajar según dos ejes complementarios: por un lado, la diversificación de mercados, con una vigilancia cada vez más atenta de las zonas de alto potencial; por otro, la mejora de la eficiencia interna, para reducir costos no estratégicos y garantizar la continuidad operativa incluso en momentos de tensión internacional. Una visión que une la identidad histórica y la necesidad de innovación: replantear procesos, invertir en tecnologías, adoptar modelos de gobernanza modernos sin perder la centralidad del territorio y de las personas.
Para el Grupo Zonin1821, la sostenibilidad significa también valorar a las comunidades y los paisajes en los que están inmersos sus fincas, como lo atestiguan los estados financieros de Castello di Albola y Rocca di Montemassi, donde la biodiversidad, la protección del suelo, las rutas culturales y la hospitalidad representan un elemento fundamental de la estrategia. Aquí, donde la historia agrícola es un capítulo identitario del territorio, la palabra se transforma en historia: un diálogo constante entre pasado y futuro, entre el vino y la tierra que lo genera.
La trayectoria del Grupo Zonin1821 se orienta hoy hacia un horizonte cada vez más lejano, con una convicción que su presidente reitera con firmeza: « La responsabilidad de una empresa agrícola no concierne solo al aquí y ahora, sino a lo que dejamos como legado: cada empresa, cada persona, a su manera, paso a paso y con sus propias elecciones, puede dejar una marca en el presente y hacer una diferencia para el futuro ». Un mensaje que define el posicionamiento del Grupo Zonin1821 en la escena vitivinícola italiana contemporánea: una realidad que no persigue el cambio, sino que lo anticipa, consciente de que la sostenibilidad no es una opción, sino una necesidad para seguir produciendo calidad y valor.

