Gravas y arenas de la isla fluvial de Papadopoli – la mayor de Italia y entre las más grandes de Europa – nace Levigo, el Pinot Grigio delle Venezie DOC firmado por Tenuta San Giorgio. Un vino que fusiona alma territorial y espíritu contemporáneo, celebrando en el propio nombre los guijarros de la Piave, las piedras planas y lisas que caracterizan la Grave. En la copa, se traduce en un perfil aromático elegante, mineral y de una intensidad sorprendente, perfecto para quienes buscan frescura, inmediatez y autenticidad. Y sobre todo en consonancia con los nuevos modelos de consumo impulsados por un público joven y avisado.
Un territorio único que da forma al carácter de Levigo
Levigo nació en un contexto poco común: una isla fluvial formada por los depósitos aluviales de la Piave, aún intactos y poco conocidos hoy en día. Aquí, gravas y arenas confieren al Pinot Grigio una identidad precisa. El aroma es ligero y perfumado, con notas florales de lirios y frutos claros que recuerdan la manzana Golden y la pera Williams.
El sorbo se mantiene coherente: limpio, mineral y sedoso. Una bebida fácil pero nunca banal, que sorprende sorbo a sorbo gracias a una estructura aromática fina y persistente. Es la demostración de cuánta influencia puede ejercer el terroir sobre la tipicidad de la viña.

La filosofía de producción de Tenuta San Giorgio
Levigo encarna perfectamente el enfoque de la bodega. Tenuta San Giorgio se centra en vinos que cuentan la historia del territorio y de las viñas que lo representan mejor. No es casualidad que la producción esté centrada en monocépages, capaces de devolver la expresividad de la viña en este entorno específico de la copa.
El Pinot Grigio, por su inmediatez y su intensidad aromática, se convierte así en un intérprete ideal. Y Levigo es la prueba: un blanco que aúna frescura, identidad y una agradable modernidad.
Versatilidad contemporánea: el Pinot Grigio para todas las ocasiones
Levigo está dirigido a un público joven, dinámico y atento a las decisiones de compra. Es un vino que evoluciona naturalmente entre los aperitivos, las comidas rápidas y las cenas informales. Su frescura lo hace perfecto para las ocasiones culinarias y sociales de hoy, donde se busca un estilo desenfadado pero de calidad.


La sugerencia del productor
Gracias a su versatilidad, Levigo se asocia fácilmente a muchos platos. El diálogo con las verduras es interesante: desde el risotto con acelgas y parmesano — homenaje al territorio — hasta tortilla vegetariana, pasando por propuestas de cocina internacional. Es una combinación ligera, vegetal y sana, ideal para una pausa para el almuerzo o una cena vegetariana.

