Para conquistar el título de Mejor Sumiller AIS de Toscana 2026 de Patrizia Morlacchi de la delegación AIS de Livorno, se proclamó a la salida de la final que se llevó a cabo el 31 de mayo en Loggia Teatro dei Leggieri en la Piazza Duomo de San Gimignano dentro del marco del evento « Regina Ribelle Vernaccia di San Gimignano Wine Fest ». En el podio, junto a ella, Alexandre Rosi en segunda posición y Sara Calimari en tercera, confirmando una competencia compleja y técnicamente sólida.
La final: técnica, servicio y comunicación
La selección se llevó a cabo a través de pruebas complejas y diversas, diseñadas para evaluar no solo los conocimientos técnicos sino también la capacidad narrativa de los concursantes.
Desde la cata a ciegas hasta las pruebas de servicio y decantación, el concurso incluía una fase final dedicada a la comunicación, durante la cual se les invitaba a hablar de un vino, de un territorio o de un personaje.
La evaluación fue guiada por un jurado técnico apoyado por representantes del Consorcio Vernaccia di San Gimignano, fortaleciendo así el vínculo entre los sommeliers y el territorio.
El nivel de los finalistas aparece también claramente en las palabras del presidente de AIS Toscana, Cristiano Cini:
«Nuestros sommeliers aspirantes al podio se han batido con mucho entusiasmo y determinación, han mostrado una preparación encomiable y han afrontado las pruebas con gran profesionalismo, sabiendo gestionar la emoción de subir al escenario delante de un jurado que, como siempre, es justamente implacable. El gran compromiso que cada uno de ellos ha asumido durante estos meses de preparación y las habilidades adquiridas serán una ventaja que les ayudará en su vida profesional y más allá. Sabrán adaptarse a su tiempo y dispondrán de todas las herramientas para poder interpretar los cambios que el mundo del vino y nuestra profesión están viviendo».
Una declaración que subraya cuán la competencia es también un momento educativo, pero también competitivo.

La voz de Patrizia Morlacchi, Mejor Sumiller AIS de Toscana 2026
Para Patrizia Morlacchi, el resultado representa un paso significativo en un recorrido aún en construcción:
«Estoy muy emocionada y feliz de este logro. Estoy apenas al inicio de mi recorrido en el mundo del vino y haberme convertido en la Mejor Sumiller de Toscana, unos meses después del premio Bonaventura Maschio, me demuestra que el camino a seguir es el correcto. En el futuro, me gustaría materializar cada vez más mi pasión por este mundo a nivel profesional y seguir estudiando para mejorarme constantemente. Gracias a AIS y a todas las personas que me han apoyado en mi viaje».
Una visión que combina ambición y conciencia del trabajo necesario para crecer en el sector.
El podio y una nueva generación de sommeliers: Alessandro Rosi y Sara Calimari
En segundo lugar, Alexandre Rosi explica el valor de la experiencia respecto al compromiso requerido:
«Estoy realmente muy feliz con el resultado obtenido, aunque ha exigido mucho esfuerzo para combinar trabajo, familia y estudios. De hecho, agradezco a mi familia por el apoyo que me han brindado y a AIS Florencia y Toscana por haberme dado la oportunidad de participar. Estoy seguro de que mi curiosidad y mi deseo de aprender siempre cosas nuevas se ven estimulados por esta victoria y me animan a seguir adelante y a cultivar mi pasión por el mundo del vino».
Para Sara Calimari en tercer lugar, emerge el valor de la dimensión emocional y narrativa del vino:
«Subir al escenario de la final regional fue una emoción intensa, cuenta Sara Calimari, tercera. Mi adversario más difícil fue el tiempo: me dejé llevar por la cata y las ganas de contar cada matiz. El vino, para mí, es mucho más que una competición: es una pasión profunda y un gran amor. Espero que el público haya percibido la alegría y la emoción que siento cada vez que tengo la oportunidad de hablar de este mundo maravilloso».
La edición 2026 del concurso AIS Toscana transmite la imagen de una nueva generación de profesionales capaces de evolucionar entre técnica y narrativa.
El recorrido de Patrizia Morlacchi y de los demás finalistas pone de manifiesto a un sommelier cada vez más orientado hacia la comunicación y la lectura contemporánea del vino, en la que se integran habilidades, sensibilidad y capacidad de interpretación.

