HabÃa una vez el ritual de abrir la botella: el sonido del corcho que estalla, el dinero que brilla sobre la mesa, la copa que se viste de aromas. Este ritual resiste y siempre resistirá. Pero a su lado, en 2025, nace una nueva forma de vivir el vino: libre, sostenible, instintivo. Se llama W1neShot y viene de Verona, la ciudad que enseñó al vino a ser una tradición y que lo lanza hoy hacia el futuro.
W1neShot : dos copas, cero preocupaciones
Blanco o rosado, 10% de alcohol, una lata de 200 ml: la dosis perfecta para un brindis espontáneo, en la playa, en el tranvÃa, en el parque, en cualquier lugar donde la convivencia toma forma. Beberla con o sin pajita, verterla en la copa si el deseo de elegancia asà lo llama, e incluso como ingrediente intrigante para mixólogo más curioso.
W1neShot no quiere reemplazar la botella: solo quiere añadir libertad al vino, haciéndolo más accesible y versátil.

Elisa Di Stefano: una visión generacional
Detrás del proyecto Élisa Di Stefano hay un viñador de Verona que dejó el mundo del vino para convertirse en empresario audiovisual, pero que volvió al vino para escribir una nueva historia. Una historia inspirada también por su hija de 18 años, que le hizo descubrir otra generación: aquella que quiere vivir el vino de otra manera, sin etiqueta (salvo la de la lata).
«QuerÃa encontrar una nueva forma de beber vino juntos. Asà nació nuestra reivindicación: Born to Cheers», cuenta Elisa.


La tecnologÃa que preserva el alma del vino
La parte técnica y enológica estuvo a cargo de Enrico Nicolis, quien colaboró en la selección de las uvas, en la vinificación y sobre todo en la elaboración del protocolo que permite envasar el vino en una lata, preservando sus aromas, sus perfumes y su carácter, como si estuviera en botella.
W1neShot no es un estratagema de marketing: detrás de cada lata se esconde un ensamblaje seleccionado, uvas de calidad y un protocolo de vinificación preciso para garantizar la frescura e identidad a lo largo del tiempo. No todas las latas son adecuadas para el vino, pero esta sÃ: inerte, tecnológica, protectora como una armadura invisible. Porque si la forma cambia, el fondo no cambia.
Embalaje, diseño y sostenibilidad
El packaging habla por sà mismo: blanco, rosa, oro. Minimalista y chic, como un accesorio para realzar. Ligero, 100 % reciclable, perfecto para un consumo consciente y sin residuos. Es un signo de los tiempos: el vino se convierte en un objeto de diseñolisto para conquistar nuevas oportunidades de consumo.
Será por ese equilibrio entre calidad y estética, entre tradición y frescura, que W1neShot ha conquistado al público desde los primeros lanzamientos piloto. Esto comienza ya con dos referencias, pero el proyecto ya se orienta hacia nuevas tipologÃas y nuevos consumos.
Porque el vino cambia, asà como nosotros. Y hoy, también se disfruta en lata: más cercano, más sencillo, más contemporáneo.

