Un vino que dialoga con la moda, el diseño, la música y la historia. Es el corazón del preestreno de Orcia Doc Riserva 2020 Cenerentola, presentada el 23 de marzo en la Fattoria del Colle di Trequanda por Donatella Cinelli Colombini con su hija Violante Gardini Cinelli Colombini. No es una simple vertical, sino un viaje a través de diez añadas — desde 2001 hasta el nuevo Riserva 2020 — dirigido por Ilaria Lorini, la primera mujer Mejor Sumiller AIS de Italia en 2025. Un formato inédito que demuestra hasta qué punto el vino es una cultura viva: espejo de épocas cambiantes, de gustos que se transforman, de valores que se redefinen. Y Cenerentola, nacida de la unión del Sangiovese y de la Foglia Tonda, se convierte en el hilo conductor de una historia que entrelaza terroir, historia y sensibilidad contemporánea.
Un laboratorio cultural: el vino como espejo de su época
La presentación creada por Donatella Cinelli Colombini rompe con lo establecido. Cada añada de Cendrillon está asociada a imágenes, a la música, a la moda, al diseño y a acontecimientos históricos, creando un viaje que amplía la percepción del vino. No solo el clima, la vendimia y la técnica, sino también los deseos, la estética y los lenguajes de la época en que nació.
El paralelismo con la moda es inmediato. A principios de los años 2000, el poder y la ostentación dominaban: vinos concentrados, ricos en madera, al igual que las prendas marcadas por logotipos y lujo declarado. Pero tras la crisis de 2008 llega la búsqueda de la moderación: menos construcción, más equilibrio; menos bodega, más viña. En los años siguientes, emergen la autenticidad, la sostenibilidad y la identidad. El vino deja de querer impresionar y empieza a querer contar una historia.
Es en esa trayectoria donde Cendrillon encuentra su voz. Desde 2001, es el resultado de investigaciones valientes sobre la Foglia Tonda, una viña indígena casi desaparecida. Después de años de experimentación, la añada 2013 marca un giro internacional. En 2015, la corona llega a la etiqueta y el posicionamiento se consolida: un vino que representa Orcia y la nueva oenología italiana atenta a la naturaleza, a la artesanía y a la verdad de los lugares. En 2019, con el foro de productores Foglia Tonda, Donatella Cinelli Colombini contribuye al renacimiento de uno de los viñedos más interesantes de la Toscana.

La nueva Reserva 2020: solo 200 magnums para una añada compleja
El protagonista del evento es Orcia Doc Riserva 2020 Cenerentola, producido en solo 200 magnums numerados. La añada nació de una temporada difícil: heladas primaverales, verano abrasador y lluvias de septiembre que permitieron a la viña recuperarse. Las uvas, pequeñas y ricas en cuerpo, dieron vida a un vino intenso y profundo.
El Sangiovese y el Foglia Tonda se vinifican por separado y envejecen durante 12 meses en toneles y pequeñas barricas de roble francés de 5 hectolitros. Los magnums se presentan en elegantes estuches blancos con letras doradas, homenaje al cuento de hadas que da nombre al vino.
Orcia Doc: un territorio joven en su denominación, antiguo en su alma
La Orcia Doc nació en 2000 en un paisaje ondulado que se extiende entre Brunello y Vino Nobile di Montepulciano. Es un territorio reconocido por la UNESCO, donde la viña forma parte integral del paisaje y de su continuidad cultural. En este contexto, Cenerentola representa una elección precisa: dar voz a una confesión joven, pero enraizada en una historia milenaria.
El evento del 23 de marzo busca abrir un nuevo capítulo en la narrativa del vino. No se limiten a describir una etiqueta, sino muestren cómo el gusto del mundo evoluciona y cómo el vino, año tras año, se convierte en una de sus expresiones más sensibles. Porque un gran vino no llena solo un vaso: deja una huella en la memoria.

