En Vinitaly 2026, PRIMØZERO presentó una nueva idea de convivencia completamente sin alcohol, llevando a la experiencia NoLo – Vinitaly en Palaexpo un enfoque que redefine el gusto, la ritualidad y el lenguaje del consumo contemporáneo. La empresa vitivinícola de Montepulciano, nacida con una visión exclusivamente sin alcohol, presentó una gama completa de vinos sin alcohol y bebidas sin alcohol diseñadas para una experiencia premium, capaz de combinar identidad territorial, innovación y creatividad.
El interés de compradores, distribuidores y operadores Horeca de todo el mundo ha confirmado la fortaleza de un proyecto que interpreta el sin alcohol no como una moda pasajera, sino como una nueva categoría destinada a crecer.
Una nueva visión del consumo contemporáneo: identidad, mercado y cultura sin alcohol
Para PRIMØZERO, Vinitaly 2026 fue la ocasión ideal para afirmar una posición clara: el sin alcohol no es un segmento marginal, sino una revolución estructural en el mundo de la bebida. Berardino D’Errico, cofundador, subrayó cuán la respuesta del público internacional ha confirmado la solidez de esta visión. El objetivo es proponer una experiencia que combine rigor, precisión y creatividad, construyendo una nueva forma de abordar el gusto y la sociabilidad.
La presencia en la NoLo – Vinitaly Experience Area nos permitió hablar de un ritual social que se libera del alcohol sin sacrificar la calidad. PRIMØZERO se presenta como una empresa vitivinícola que no quita nada al vino, sino que replantea por completo un modelo de consumo acorde a los códigos contemporáneos: inclusivo, elegante y orientado hacia un estilo de vida moderno.

Etiquetas PRIMØZERO: vinos sin alcohol y bebidas sin alcohol entre identidad e innovación
La gama presentada en Vinitaly 2026 expresa un abanico de posibles que fusiona autenticidad enológica y placer contemporáneo. El tinto desalcoolizado, envejecido en barricas, conserva estructura, profundidad y reconocibilidad varietal, ofreciendo un sorbo sorprendentemente fiel a la matriz de partida. El blanco desalcoolizado privilegia más la frescura y la verticalidad, con un equilibrio entre acidez y tensión que lo hace inmediato y armonioso.
La propuesta se amplía con dos vinos espumosos sin alcohol: el Rosé, fresco y vibrante, ideal para los brindis y los momentos de sociabilidad moderna; el Blanco, caracterizado por un perlaje fino, perfecto tanto para celebraciones como para maridajes gastronómicos innovadores.
Junto a los vinos desalcoolizados, PRIMØZERO propone una gama de bebidas no alcohólicas a base de vino desalcoolizado, diseñada para ofrecer una mayor libertad de creación. La bebida espumosa, con bouquet afrutado y cítrico, es perfecta para la mixología y los cócteles sin alcohol de nueva generación.


PRIMØZERO: la revolución sin alcohol nacida en Montepulciano
PRIMØZERO presenta seis nuevos productos fruto del trabajo de la Oficina de Investigación de la empresa, que ha desarrollado un enfoque de diseño completamente dedicado al sin alcohol. La empresa vitivinícola produce exclusivamente bebidas no alcohólicas, convencida de que es la única manera de garantizar la excelencia y la coherencia.
El proyecto nació en Montepulciano, en el corazón de la Toscana, con el fin de redefinir las normas del sin alcohol de manera premium. El proceso de desalcoolización está diseñado para preservar los aromas, la identidad y la estructura del vino de partida, manteniendo el equilibrio entre acidez, tensión y cuerpo. La ausencia de azúcares añadidos en casi todos los productos contribuye a un sorbo auténtico y contemporáneo.
El diseño también juega un papel central: las etiquetas y las identidades visuales interpretan el mundo del vino con un lenguaje moderno y elegante cercano al lujo desenfadado. Andrea Pelati, cofundador, subraya cómo los productos PRIMØZERO representan la interacción armoniosa entre el gusto, el diseño y la identidad, creando nuevos momentos de sociabilidad inclusiva y consciente.
En un sector donde las fronteras entre vino, sin alcohol y mixología son cada vez más fluidas, PRIMØZERO se distingue por su capacidad para construir un posicionamiento autónomo y una propuesta que no reproduce el vino sin alcohol, sino que imagina lo que puede convertirse el consumo contemporáneo cuando el alcohol ya no es el protagonista.

